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Un esteroide encontrado en un tiburón puede atacar la toxina asociada con la enfermedad de Parkinson

by WikiStero.com

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Según un estudio publicado sobre la experimentación con animales, la síntesis de un esteroide encontrado naturalmente en el pez espinoso – una especie de tiburón – impide la acumulación de una proteína asociada con enfermedades neurodegenerativas. La acumulación de esta proteína, la alfa-sinucleína, es la característica distintiva de la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy. Esto podría ser un nuevo posible componente de la investigación científica.

El estudio, publicado en la revista “Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America”, también demostró que el esteroide sintetizado, conocido como escualamina, reduce la toxicidad de los clústeres existentes de alfa-sinucleína.

Los resultados del estudio preclínico muestran que la escualamina previene y elimina la acumulación de alfa-sinucleína en las neuronas mediante la eliminación de la proteína del revestimiento interno de las células nerviosas, que es donde se unen y forman clústeres tóxicos.  El animal utilizado en este estudio, C. elegans, es un gusano nematodo modificado genéticamente para producir la alfa-sinucleína humana en sus músculos. A medida que estos gusanos envejecen, la acumulación de la alfa-sinucleína en sus músculos provoca daño celular y parálisis.

“Podemos ver literalmente como la escualamina, que le damos en forma oral a los gusanos, impide la acumulación de alfa-sinucleína y también previene la parálisis muscular en los gusanos”, afirma Michael Zasloff, co-autor del estudio y profesor de cirugía y pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Georgetown.

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Zasloff, un experto en sistemas inmunes innatos, ha estudiado la escualamina durante 20 años. Lo descubrió en el pez espinoso en 1993 y lo sintetizó en 1995 con un proceso que no involucró ninguno de los tejidos naturales del tiburón. Su trabajo y el de otros investigadores han establecidos sus propiedades antivirales y anticancerosas. Este es el primer estudio in vivo de la enfermedad de Parkinson que sugiere que puede haber beneficios neurológicos de la escualamina.

La alfa-sinucleína es una proteína normal que se encuentra en el sistema nervioso, pero la enfermedad de Parkinson forma clústeres tóxicos que dañan y destruyen las neuronas a las que se adhiere. Ha habido numerosos estudios sobre cómo prevenir la formación de estas masas. En este estudio, los investigadores llevaron a cabo una serie de experimentos in vitro que demuestran que la escualamina, una molécula cargada positivamente con una afinidad por miembros cargados negativamente, puede literalmente expulsar la acumulación de alfa-sinucleína de las membranas cargadas negativamente y así prevenir la formación de clústeres tóxicos.

Según el Dr. Zasloff: “Inicialmente concentramos en la enfermedad de Parkinson debido a una clara relación entre el funcionamiento de la escualamina y la patofisiología de la enfermedad. Creemos que hay otras condiciones neurológicas que podrían tratarse con la escualamina, pero nuestros ensayos clínicos se concentrarán en el Parkinson y sus síntomas no motores.»

El equipo también demostró que la escualamina puede proteger las células neurales sanas contra el daño de las masas de alfa-sinucleína que ya se han formado, al impedir que se adhieran a las membranas externas de las células neurales. Los investigadores ampliaron sus estudios a los sistemas vivos, los C. elegans, que actualmente son los sujetos animales en la enfermedad de Parkinson. Zasloff concluye: “La administración oral de la escualamina previno la formación de clústeres tóxicos de alfa-sinucleína en este animal complejo y lo salvó de la parálisis.

Estudiar las propiedades de la escualamina ha sido un tema de investigación durante muchos años. En 1998, un estudio sugirió que la escualamina podía tener efectos beneficiosos sobre el desarrollo de tumores en dos experimentos con animales in vivo. También hubo la fase 1 de un ensayo clínico que midió la dosis de toxicidad de la escualamina, concluyendo que el componente podría ser utilizado en las etapas finales de cáncer de pulmón u ovario y permanecer dentro de los límites de la toxicidad humana. Ten en cuenta que la recomendación del investigador en este estudio de 2001 sólo se refiere a los ensayos clínicos de la fase 2.

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