
Pero las dudas persisten: ¿Para qué sirve un corredor tan joven, que ni siquiera persigue objetivos profesionales y que, en teoría, corre para divertirse? ¿Hasta qué punto eres consciente de esto o debes culpar a los responsables, ya sean los padres o el equipo? Hasta que no se sepa más sobre el caso, no lo sabremos. Pero Carlo Tranquilli, reputado médico deportivo y experto en la lucha contra el dopaje, es muy claro en sus declaraciones al Corriere dello Sport: «Estamos ante un crimen contra la humanidad», afirma. «La mesterolona es un esteroide que produce problemas colaterales que pueden ser fatales a largo plazo. Puede provocar caídas hormonales, problemas cardiovasculares e incluso puede ser un factor importante en el desarrollo de tumores. Y si ya estamos hablando de un niño de 14 años, todo esto se acelera mucho más».
Tranquilli denuncia un problema: la radicalización del dopaje, que cada vez llega a los deportistas más jóvenes; al tiempo que da una de las razones: la fácil accesibilidad a las sustancias dopantes que supone Internet. Por el momento el tema tiene poca visibilidad, al menos en nuestro país. Y debería continuar así, pero debido a la ausencia de casos.
